19 oct. 2009

Los estúpidos no aprenden

Que no, que la gente sigue cometiendo estupideces de calibre gigantesco, este es el caso de Ontario, una de las provincias mas pobladas de Canadá, que se gastaron 1.000 millones de dólares en software privativo para desarrollar una base de datos a efectos sanitarios (registros médicos, base de datos de pacientes, etc...).


Con su gran inteligencia, emplearon a 30 desarrolladores y 300 auditores en un proyecto que ya habían desarrollado en la universidad local con software libre, que además de funcionar mucho mejor, solamente les habría costado 20 millones implantarlo en su sistema.


Estos 1.000 millones de dólares han sido sufragados por los ignorantes contribuyentes, los cuales no dicen ni opinan nada al respecto, dada su posición y desinformación en todos estos temas.



Señores gobernantes; Nos recomendáis constantemente el gasto inteligente y el ahorro en nuestras compras diarias, nos recomendáis utilizar energías renovables y sustituir las bombillas de nuestras casas por otras de bajo consumo, nos atiborráis con publicidad sobre el ahorro energético y el uso del sentido común para gastar el dinero con cabeza.
Y vosotros usáis nuestro dinero para gastos estúpidos, sin medida, con poca o nula utilidad, sin pensar, sin medir, sin cabeza. ¿Se puede saber que ocurre en este mundo?

2 comentarios:

Chuchi dijo...

Bienvenido al mundo real. Donde privan los intereses particulares sobre los comunitarios. ¿A qué no sabes que instituto ha comprado una licencia de antivirus para los ordenadores de los profesores y no para los de los alumnos? Ver para creer.

Fredy dijo...

Seamos serios.¿Qué iba a hacer el informático primo del alcalde que no se comía ni los mocos hasta que su primo llegó a la alcaldía?.
Pues dar una pequeña comisión a su primo a cambio de poder desarrollar un magífico y costosísimo software.
Está claro como el agua.